"Todos los caminos llevan a Katmandú" decían los hippies que viajaban hacia allí en una especie de peregrinación mística en los ´60.
La exuberante atmósfera que vieron estos idealistas viajeros del siglo XX aún permanece inalterable. Parte de la magia de Katmandú se lo debe a ello pero también a su sincretismo religioso, a su peculiar arquitectura milenaria y a la extraña y cautivadora mezcla de gente de todos lados.
Comentarios recibidos (1)
4/08/2011 Thanks for writing such an easy-to-understand aritlce on this topic. / IP: 50.18.189.168